martes, 1 de diciembre de 2009

Mi vicio, mi karma

No sólo soy complicada, acomplejada y demás defectos que poseo.. tras todo esto soy fumadora (esta demás decir que no consumo sustancias ilegales). Hablando de legalidad, me da gracia que en los paquetes diga: "el fumar es perjudicial para la salud ley nº ..." y sin embargo lo venden, y peor aún, yo lo compro.
Lo que empezó como una diversión hace 5 años, hoy es un karma. Probé con los parches, los chicles, me comí media heladera... y aún no lo logré, alguna salida con amigos, la cerveza helada, charlas infinitas y los nervios antes de rendir un parcial o final, siempre me llevaban a retomar al señor cigarrette, poca voluntad la mia.
Si mi anterior psicólogo leería esto, diría: "Belén, todo es psicológico".. Lamento decirle que no es psicológico, dentro mio creo que hay unos bichos que gritan "NICOTINA, NICOTINA" y yo como su fiel esclava, soy su Isaura y cumplo con los bichos que pasean por todo mi cuerpo.
Maldigo la hora que lo agarre, maldigo no tener la voluntad necesaria para dejarlo por completo y sobre todo maldigo el día que le dije a mi flia que fumaba y no recibí ni un reto.
Lo cómico es que cuando conosco a un hombre, las primeras salidas hago como que no fumo aunque muero de ganas, a mi alrededor ese humo espantoso (es contradictorio, odio el humo pero sin embargo me da placer) y me muerdo las uñas con tal de lograrlo, pero al fin y al cabo llego a casa y me prendo uno.
Lo mismo cuando estoy enferma, para mi alrededor no tengo que fumar y supuestamente lo cumplo, pero apenas encuentro un baño voy y me doy el gusto... el dolor de garganta después no me lo quita nadie ni nada.
Otra cuestión que es contradictoria es que odio el olor que me queda después de fumar en el pelo, en la piel y en la boca, y las consecuencias que trajo a lo largo de estos 5 años ni hablar: correr esta prohibido y escaleras son las peores enemigas.
Voluntad ven a mi vida y que este karma no sea más mi karma.

Complejos y acomplejados

No te pasa a veces que buscas defectos dónde no los hay?. Dicen que hasta el mismísimo Napoleón tenía un complejo con su altura y por esa razón usaba esos sombreros grandes, "qué loco!" - digo yo mientras uso zapatos con 10 cm de tacos así me siento mejor. Dato no menos inferior, el Sr. Alfred Hitler también tenía un complejo con su altura, éste si me sorprendió!.
Los complejos son situaciones normales tanto en hombres como mujeres, siempre derivan de alguna comparación - sea con uno mismo hace un par de años atrás o con alguna persona - y ahí comienza tu dramaturgo, pavote. Creo que el problema comienza cuando te obsesionas con tus complejos, que no podes vivir sin combatirlos, pero dicen las malas lenguas que hay que aceptar lo que la naturaleza te da.
Recuerdo haber visto una pareja de un negro (sin discriminar) con una rubia esbelta, ahí no hay complejos, no hay complicaciones, les importa un bledo lo que opinen... pero todos somos así? No lo creo.
Yo lo admito, soy complicada y encima acomplejada, y qué? Igualmente creo que "los petisos" (en realidad es estatura normal, la gente mayormente en nuestro país es alta) vamos a conquistar el mundo.

Víctima de Disney

A partir de una charla con amigas he llegado a una conclusión: todas somos víctimas de Disney.
Recuerdo que las primeras películas que vi, fueron los clásicos: "Cenicienta", "La bella y la bestia", "Blancanieves y los 7 enanitos", entre otros... Lo común en todos estos cuentos es que hay un príncipe azul, que se caracteriza por bueno, dulce, lindo y amable, el cual nos vendió el señor Walt para ilusionarnos y vivir en una burbuja pedante.
Al pasar los años, vos pajuerana, vas entrando en razón que esto es otro verso como el de Papa Noel, los Reyes Magos y el Ratón de los dientes (y si seguías creyendo, siento desilusionarte)... pero sin embargo, ya lo tenés tan inculcado que te volves insoportable a la hora de elegir un hombre para vos.
Que habla mucho, que es tímido, que es muy bajo, que parece de la NBA, que me quiere, que no me quiere, que se viste mal, que se viste demasiado formal, que me llama muy seguido, que no me manda ni un mensaje de texto... nos volvimos locas, complicadas y absurdas. Nada nos viene bien, el concepto que tenemos de perfecto es imposible de definir. La perfección si bien no existe, es lógico que no la encontrarás jamás..
Y acá es cuando recapacito, los tipazos que me perdí por ser tan complicada, tonta y exquisita... Maldigo la hora que compre estos productos y acepte ser víctima de Disney.